La Fed tiene la mesa servida para una suba de tasa, la primera bajo Warsh

La Reserva Federal anunciará su decisión de política monetaria a las 14:00 hora del este de Estados Unidos, al cierre de una reunión de dos días, y los mercados financieros apuestan de manera concentrada a que el comité elevará la tasa de referencia un cuarto de punto porcentual hasta un rango de 3,75%-4,00%, con señales de mayor endurecimiento por delante. El presidente de la Fed, Kevin Warsh, que dirige el comité de política monetaria desde mayo, evita dar orientación sobre la trayectoria futura de tasas, pero la inflación elevada, el petróleo por encima de USD 100 por barril y su propio énfasis en la estabilidad de precios y en las señales de los precios de mercado reducen el margen de duda. Una encuesta reciente de Reuters muestra que los economistas ahora esperan una suba; una semana atrás la expectativa era la opuesta. La inflación al consumidor excluyendo energía y alimentos aumentó 0,3% mensual en agosto según la Oficina de Estadísticas Laborales, muy por encima de lo consistente con el objetivo de 2%. El giro en las expectativas expone las tensiones internas del comité. El gobernador Christopher Waller había pedido a comienzos de septiembre dar una oportunidad a la desinflación, citando lecturas más frías de junio y julio, y el presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, había planteado esperar y ver. En la reunión de julio, los presidentes regionales Beth Hammack (Cleveland), Lorie Logan (Dallas) y Neel Kashkari (Minneapolis) ya disintieron a favor de subir la tasa. Analistas de Bank of America plantearon la disyuntiva como subir o arriesgar un salto significativo en los rendimientos de bonos. Michael Feroli, de JPMorgan, proyecta una suba aunque considera la decisión más ajustada que el 90% descontado por los mercados de futuros; Derek Holt, de Scotiabank, cree que subir ahora es incorrecto pero que ocurrirá de todos modos dada la alta deferencia de Warsh hacia los precios de mercado; y Oscar Munoz, de TD Securities, apuntó que Warsh deberá administrar una línea fina en sus declaraciones si mantiene la intención de no dar orientación futura. La decisión llega menos de dos meses antes de las elecciones de noviembre. Fuente: Reuters vía sindicación (Hawaii Tribune-Herald) — análisis editorial Sudameris