La fiebre de la inteligencia artificial desata una nueva crisis global de cadenas de suministro de semiconductores

La explosión de la demanda de centros de datos para inteligencia artificial ha desencadenado una escasez aguda de chips de memoria a nivel global, forzando a compañías de tecnología y electrónica de consumo a competir por suministros cada vez más reducidos mientras los precios se disparan. El nivel promedio de inventarios de DRAM —el tipo de memoria principal para computadoras y teléfonos— se contrajo a entre dos y cuatro semanas en octubre desde las trece a diecisiete semanas registradas a fines de 2024, según TrendForce. Samsung elevó los precios de sus chips de memoria para servidores hasta un 60% en noviembre de 2025, mientras que Google, Amazon, Microsoft y Meta cursaron órdenes abiertas a Micron —sin límite de cantidad ni restricción de precio— ante la imposibilidad de asegurar suministros bajo contratos convencionales. Alibaba, ByteDance y Tencent despacharon ejecutivos a Corea del Sur para presionar personalmente a Samsung y SK Hynix por cuotas de asignación. El modelo dual que emergió de la explosión de IA ha creado un dilema estructural: los fabricantes de chips redirigieron capacidad productiva hacia HBM (High-Bandwidth Memory) de alto margen, utilizada en los procesadores Nvidia para IA, retirando oferta de los segmentos de DRAM convencional y flash que alimentan smartphones, PCs y electrónica de consumo. Counterpoint Research proyectaba alzas del 30% en precios de memoria avanzada y legacy para el cuarto trimestre de 2025, con una suba adicional del 20% para comienzos de 2026. Fabricantes chinos de smartphones como Xiaomi y Realme advirtieron que podrían trasladar incrementos de entre 20% y 30% al precio final de sus dispositivos. Las nuevas plantas de producción de chips convencionales de Samsung y SK Hynix no estarán operativas hasta 2027–2028, lo que implica que la escasez estructural del segmento no convencional se extenderá al menos dos años más.