La inflación mayorista japonesa se mantiene elevada y refuerza las apuestas por una subida de tasa del BoJ en septiembre

El índice de precios al productor de Japón avanzó 7,2% interanual en julio, por debajo del 7,4% proyectado por el mercado pero próximo al pico de 7,3% registrado en junio, según datos del Banco de Japón. En términos mensuales el índice subió 0,1%, tras un alza revisada de 0,5% en junio. La persistencia de presiones de precios refleja el amplio alcance de los aumentos: los precios de metales no ferrosos se dispararon 40,6% interanual en julio tras el salto de 39,3% de junio, mientras los productos químicos subieron 12,9% después de 15,1% el mes previo. El índice de precios de importación en yenes aumentó 29,1% interanual en julio, tras el 30,1% de junio, señal de que la debilidad de la divisa continúa elevando los costos importados y la inflación en sentido amplio. Los datos muestran que, a pesar del descenso de costos vinculados al petróleo en junio, la demanda asociada al auge de la inteligencia artificial, los elevados precios globales de metales y los mayores costos de materias primas derivados del conflicto en Medio Oriente sostuvieron el alza de precios en un rango extenso de bienes. La publicación llega en el contexto de una comunicación crecientemente hawkish del Banco de Japón, incluyendo el resumen de opiniones de la reunión de julio, en el que algunos miembros del directorio argumentaron por un ritmo más acelerado de subidas de tasa de interés para contener riesgos inflacionarios. El BoJ mantuvo la política sin cambios el mes pasado, pero advirtió que la inflación subyacente podría superar su objetivo ante presiones de precios en aumento. Los analistas proyectan un movimiento hasta 1,25% desde el 1% actual en la reunión de política del 17 y 18 de septiembre; fuentes consultadas por Reuters señalaron que una reciente intervención conjunta de Japón y Estados Unidos sobre el yen, junto con declaraciones del secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent manifestando su preferencia por una subida temprana, prácticamente aseguran la decisión de septiembre. Masato Koike, economista senior del Sompo Institute Plus, anticipó que la inflación mayorista volverá a acelerarse porque la renovada tensión en Medio Oriente está impulsando los precios del crudo, lo que elevará el costo de la energía y de otros bienes, y añadió que nuevas caídas del yen también podrían encarecer los precios de importación. La inflación core anual de Tokio —considerada indicador adelantado de la tendencia nacional— alcanzó 1,9% en julio, en aceleración respecto al mes anterior, mientras la inflación al consumidor nacional permaneció por debajo del objetivo de 2% por efecto de subsidios gubernamentales destinados a contener costos de combustibles. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris