La inflación paraguaya se desacelera a 1,6% interanual, mínimo desde mediados de 2020

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Paraguay registró en julio de 2026 una variación mensual de -0,1%, con lo que la inflación acumulada de los primeros siete meses se ubicó en 1,8%, prácticamente la mitad del 3,3% del mismo período de 2025. En términos interanuales la tasa descendió a 1,6%, el menor nivel desde mediados de 2020 y ampliamente por debajo del objetivo central del Banco Central del Paraguay (BCP). El dato más relevante del informe radica en la composición: la inflación núcleo mensual fue de 0,0% y su tasa interanual cayó a 1,5%, mientras la inflación subyacente X1 —que excluye frutas, verduras, combustibles y servicios tarifados— marcó 0,1% mensual y 1,2% interanual, una de las lecturas más bajas de los últimos años. La caída del índice general respondió a la baja de la carne vacuna, por mayor oferta derivada de un aumento de la faena que abarató la mayoría de los cortes con énfasis en la costilla de primera y el vacío, a lo que se sumaron descensos en carne de cerdo, huevos, leche líquida, hortalizas, tubérculos, pastas alimenticias, harinas, café, yerba mate y azúcar. El segundo vector desinflacionario fueron los combustibles: gasoil común, gasoil aditivado, nafta común y nafta súper redujeron sus precios como consecuencia del descenso de las cotizaciones internacionales del petróleo entre fines de junio y la primera mitad de julio. La apreciación del guaraní frente al dólar completó el cuadro al abaratar bienes durables importados —automóviles, electrodomésticos y equipos electrónicos—, dinámica que se refleja en la brecha por origen: los bienes nacionales acumulan una inflación interanual de 2,4% contra -1,4% de los importados. La desagregación confirma que el alivio proviene mayoritariamente del sector externo, con bienes transables en 0,0% interanual frente a 3,7% de los no transables, y bienes en 0,3% contra 3,6% del agregado de servicios y renta. Persisten presiones en comidas consumidas fuera del hogar, comidas preparadas para llevar, servicio doméstico, peluquerías, paquetes turísticos y algunos servicios de salud, categorías vinculadas a costos laborales internos. El BCP advierte que la volatilidad de los precios internacionales del petróleo derivada de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente sigue constituyendo el principal riesgo para la trayectoria del IPC en el segundo semestre. Fuente: MarketData — análisis editorial Sudameris