La inteligencia artificial entra en el radar de la Fed, pero su huella en los datos de inflación y empleo aún es marginal

El impacto de la inteligencia artificial sobre las series de inflación y mercado laboral que monitorea la Reserva Federal sigue siendo demasiado pequeño y contradictorio para mover la aguja de política monetaria, según el análisis de Mike Dolan. El informe de IPC de julio evidenció presión en precios de computadoras y equipamiento, y dentro de la Fed persiste el debate sobre el componente de "software y accesorios", que en el índice de PCE tiene una ponderación 30 veces superior a la del IPC. A comienzos de este año esa categoría explicó más de la mitad de la inflación anualizada de bienes core, que corría por encima de 5%, pese a representar apenas 1,2% de la canasta de PCE. Economistas de Morgan Stanley señalan que el reporte de julio indicó que las alzas de precios de bienes vinculadas a aranceles estarían tocando techo, efecto compensado por precios afectados por IA que empujan nuevamente al alza las categorías de bienes: electrónicos mostraron repunte y computadoras personales y periféricos subieron 3,5% en el mes, probablemente por los aumentos de Apple. El segmento de "hardware y servicios de tecnología de la información" pesa apenas algo menos de 2% de la canasta del IPC, muy por debajo de vivienda, alquileres y transporte, e incluso inferior a indumentaria. El impacto de mayor relevancia para la política monetaria se ubicaría en el otro mandato de la Fed —el empleo máximo—, donde el desplazamiento de trabajadores sesgaría la política en dirección opuesta si se materializa vía menor crecimiento salarial y demanda de hogares. La firma de reubicación Challenger, Gray and Christmas informó que los recortes de empleo planificados por empleadores estadounidenses cayeron 27% hasta 33.429 en julio, el nivel más bajo en dos años, aunque los anuncios de despidos siguen concentrados en el sector tecnológico. Estrategas de Deutsche Bank apuntan que la encuesta de Challenger atribuye a la IA entre 30% y 40% de todos los recortes de empleo de los últimos tres meses cuando se declararon motivos, y el propio informe indica que la tecnología lideró como razón —citada en un tercio de los despidos anunciados— por quinto mes consecutivo. El efecto se extiende más allá del sector tecnológico: seguros y otros servicios financieros muestran nóminas en caída, con más de 80.000 puestos menos en seguros durante el último año. Una de las mesas de trabajo del presidente de la Fed, Kevin Warsh, sobre productividad y empleo abordará específicamente la cuestión, pero para la reunión de septiembre los datos permanecen demasiado difusos para inclinar la discusión en cualquier dirección. Fuente: Reuters (ROI: Reuters Open Interest, columna de opinión) — análisis editorial Sudameris