La paradoja «Catch-22» del crudo: el mercado que cotiza el TACO desincentiva la resolución del conflicto

Los mercados de futuros de petróleo crudo descuentan mayoritariamente una resolución temprana del conflicto en Medio Oriente que resulte en la reapertura plena del Estrecho de Ormuz. Esta dinámica de precios corresponde al denominado "TACO trade" (acrónimo de "Trump Always Chickens Out"), la tesis operativa según la cual Trump termina moderando sus posturas más extremas ante la presión económica y política. Sin embargo, el análisis de Reuters señala una contradicción estructural: al incorporar en los precios actuales un escenario de distensión, el mercado reduce el dolor económico que constituye el principal incentivo para que las partes alcancen un acuerdo, haciendo paradójicamente menos probable la resolución que el propio mercado está descontando. La reapertura plena del Estrecho de Ormuz podría tomar entre uno y tres meses, según estimaciones de analistas de Kpler, período tras el cual el Brent podría retroceder hacia los USD 60 por barril. El Departamento de Información de Energía de EE.UU. (EIA) proyecta que el Brent se mantendrá por encima de los USD 95 por barril durante los próximos dos meses, antes de descender a USD 80 en el verano y USD 70 en el otoño del hemisferio norte, suponiendo una duración acotada del conflicto. Adicionalmente, alrededor de 7 millones de barriles diarios (b/d) de producción de Medio Oriente salieron de línea por falta de destino —el almacenamiento está al límite— y la reactivación de esos flujos no es inmediata: Saudi Aramco podría comenzar a aumentar la producción en días una vez reabierto el estrecho, pero la plena restauración de los volúmenes tomaría una o dos semanas, según especialistas de Mizuho. Goldman Sachs advirtió que, de mantenerse los flujos de Ormuz en torno al 5% de la capacidad normal por diez semanas, el Brent superaría el récord histórico de USD 147 por barril registrado en julio de 2008.