La prima de «estanflación» por la guerra con Irán se acumula silenciosamente

La columna de Jamie McGeever para Reuters Open Interest advierte que el riesgo geopolítico de la guerra en Oriente Medio vuelve a instalarse en el radar de los inversores, y que el alivio derivado de la caída de los precios del petróleo y la moderación inflacionaria tras el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán de abril se ha evaporado. El mercado más afectado es el del crudo: los futuros del Brent y del WTI treparon cerca de 30% en las últimas semanas y el petróleo acumula una suba interanual de 25%, con los precios en surtidor en Estados Unidos nuevamente por encima de USD 4 por galón. Estrategas de Barclays advirtieron que "los impulsos estanflacionarios están de vuelta", ante el escenario de shock de oferta negativo que los bancos centrales creían haber dejado atrás. (La opinión expresada corresponde a Jamie McGeever, columnista de Reuters.) El texto describe cómo la tensión comienza a filtrarse hacia el mercado de renta fija: los rendimientos han subido a lo largo de toda la curva y la denominada "prima por plazo" (term premium) del bono del Tesoro a 10 años repuntó desde 0,46% a fines de junio —su nivel más bajo en más de un año— hacia cerca de 0,70%. La perspectiva de un recorte de la tasa de interés de la Reserva Federal este año se ha reducido, e incluso se han intensificado las advertencias de funcionarios de la Fed sobre una posible suba. Wall Street, en tanto, ha ignorado en buena medida estas señales, con el S&P 500 a menos de 2% de su máximo histórico del 2 de junio y los diferenciales de la deuda de alto rendimiento en niveles cercanos a los más ajustados desde la crisis financiera global. Mark Zandi, economista jefe de Moody's Analytics, estimó que, de no alcanzarse una resolución del conflicto hacia el Labor Day, los inventarios caerían a niveles que provocarían un salto de precios y escasez física de productos refinados a nivel global. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris