Las bolsas asiáticas oscilan tras la corrección y la Fed deja al mercado sin señales

Las acciones asiáticas operaron sin dirección definida y con alta volatilidad el jueves, tras una semana de turbulencia desatada por las dudas en torno al comercio de inteligencia artificial, mientras una Reserva Federal dividida mantuvo la tasa de interés sin cambios y dejó al mercado de bonos sin certezas sobre el próximo movimiento. Los rendimientos de los Treasuries de mayor plazo alcanzaron máximos de 19 años: el bono a 30 años se situó en 5,2039%, después de tocar 5,2273% en el tramo final de la sesión neoyorquina, su nivel más alto desde junio de 2007. El dólar quedó a la defensiva. Los futuros de fondos federales pasaron a descontar una probabilidad cercana al 60% de una suba de tasa de interés en la reunión de septiembre, con 33 puntos básicos de ajuste incorporados en los precios hacia el cierre del año. Los fabricantes de semiconductores asiáticos concentraron la atención de la semana: la corrección en la renta variable surcoreana borró más de USD 2 billones de valor de mercado y agudizó la ansiedad inversora respecto del retorno de las inversiones masivas en inteligencia artificial. El KOSPI cedió 0,6% en operativa errática, encaminado a un desplome semanal del 15%, lo que llevó al ministro de Finanzas Koo Yun-cheol a disculparse por la implementación de los ETF apalancados de acción única y a las autoridades a anunciar medidas de estabilización de mercado. El índice MSCI más amplio de acciones de Asia-Pacífico excluido Japón cerró plano tras oscilar entre ganancias y pérdidas, mientras el Nikkei japonés avanzó 1,2% pero se orientaba a una caída semanal del 3,7%. Los futuros del Nasdaq subieron 0,7% en horario asiático y los europeos 0,3%. En materias primas, los futuros del Brent retrocedieron por debajo de los USD 90 por barril, tras haber trepado más de 7% la jornada previa por la escalada de los combates en Medio Oriente, si bien los datos mostraron que los buques tanque continuaron saliendo de la región a pesar de los ataques. En su conferencia de prensa posterior a la reunión, Warsh se comprometió a contener la inflación sin precisar las medidas que adoptaría el banco central, y señaló que los rendimientos de los bonos habían subido de manera notable desde la reunión anterior, reflejando expectativas de mayores tasas de interés; celebró el movimiento, pero enfatizó que no obliga a la Fed a validar esas expectativas con acciones de política. "Es probable que la Fed enfrente cuestionamientos persistentes en torno a su credibilidad", advirtió Kerry Craig, estratega global de mercados de J.P. Morgan Asset Management, señalando que "un nuevo presidente enfrenta un comité dividido y un mercado de bonos que comienza a cuestionar la determinación del banco central". Fuente: Reuters (Ankur Banerjee), vía sindicación Yahoo Finance y The Business Times — análisis editorial Sudameris