Las existencias estadounidenses de fuel oil destilado —categoría que incluye principalmente diésel y gasóleo de calefacción— se situaron en 103,4 millones de barriles en la semana terminada el 21 de agosto, según datos publicados el miércoles por la Energy Information Administration (EIA). Se trata del nivel más bajo registrado para esta época del año en series que se remontan a comienzos de la década de 1980. El descenso semanal fue de 2,2 millones de barriles, equivalente a una caída de 2,1%. El mínimo estacional histórico se produce justo antes del ingreso simultáneo de las temporadas de calefacción y de cosecha agrícola en el hemisferio norte, cuando la demanda del combustible se intensifica, lo que amenaza con presionar aún más al alza los precios del principal combustible industrial y de transporte de la economía global. En términos de cobertura de demanda, los datos de la EIA implican aproximadamente 24 días de suministro de diésel, la lectura más baja desde 2008. El deterioro del inventario se produce en un contexto de exportaciones estadounidenses de destilados en alza, factor que refuerza el drenaje de existencias domésticas. La estrechez del mercado estadounidense se suma a la tensión ya presente en los mercados internacionales de productos refinados, con implicancias directas para Europa —importador estructural de diésel que compite por los mismos barriles— y para los márgenes de refinación globales, que se mantienen en niveles elevados. Para economías agroexportadoras como Paraguay, la trayectoria del precio del gasóleo constituye un canal relevante de traspaso a costos logísticos y de maquinaria agrícola durante el ciclo de siembra y cosecha. Fuente: Bloomberg — análisis editorial Sudameris
El columnista de Reuters Clyde Russell sostiene que el mercado petrolero está centrado en el debate equivocado. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, ha afirmado reiteradamente que por el estrecho de Hormuz transita mucho más crudo del que detectan los servicios de seguimiento de buques como Kpler: una de sus declaraciones cifró en unos 15 millones de barriles diarios (b/d) la salida del estrecho en un día de la semana pasada —volumen que se acercaría a los niveles previos al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán del 28 de febrero— y también mencionó un promedio de aproximadamente 9 millones de b/d en un período de siete días, sin especificar fechas ni aportar detalles como nombres de buques o destinos. Los servicios de monitoreo estiman unos 5 millones de b/d, cifra que ya incluye tránsitos "oscuros" y transferencias buque a buque desde embarcaciones menores hacia tanqueros de mayor porte en el golfo de Omán. Russell considera la disputa un falso debate: si Wright tuviera razón, las importaciones asiáticas de crudo repuntarían en las próximas semanas, y los volúmenes de importación son considerablemente más fáciles de rastrear. El foco relevante, según el análisis, está en los productos refinados. Las importaciones asiáticas de destilados livianos y medios se estiman para agosto en 5,59 millones de b/d según Kpler, en línea con los 5,60 millones de b/d de julio, pero 21% por debajo del promedio de 7,08 millones de b/d del trimestre cerrado a fines de febrero: Asia debe absorber una caída de 1,49 millones de b/d de combustibles clave como diésel, jet fuel y gasolina. El impacto es asimétrico y recae con mayor peso sobre los países de menores ingresos: Indonesia registraría importaciones de 432.000 b/d en agosto, mínimo de 13 meses y por debajo del promedio previo de 533.000 b/d, y Filipinas 257.000 b/d frente a 362.000 b/d en el trimestre cerrado en febrero, mientras Australia —mayor importador mundial de diésel— logra asegurar 863.000 b/d, apenas por debajo de los 880.000 b/d previos al conflicto, aunque a costo elevado. El margen de refinación de gasóleo en Singapur cerró en USD 71,29 por barril el 21 de agosto, por debajo del récord de USD 85,63 del 30 de marzo pero 226% superior a los USD 21,90 vigentes el 27 de febrero, jornada previa al inicio del conflicto; el margen de gasolina terminó en USD 20,74 por barril, 159% arriba de los USD 8,00 de esa misma fecha. La tensión se concentra en destilados medios por la oferta restringida de crudos medianos de Medio Oriente, para los cuales están calibradas las refinerías asiáticas. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris