Los factores detrás del selloff: deuda estadounidense sobre USD 40 billones, emisión corporativa récord de USD 4,9 billones y USD 220.000 millones colocados por hyperscalers

Los costos de financiamiento soberano desde Estados Unidos hasta Alemania y Japón se sitúan en o cerca de máximos de varias décadas por la combinación de temores inflacionarios, expectativas de mayores tasas de interés y preocupación persistente por las cargas de deuda. El rendimiento del bono japonés a 10 años alcanzó 3% el martes por primera vez desde 1996; los costos de financiamiento británicos a 30 años se aproximan a máximos de tres décadas; y los rendimientos alemán y francés a 10 años tocaron esta semana niveles vistos por última vez en 2011 y 2008 respectivamente. El Treasury a 10 años ascendió a su mayor nivel desde mediados de 2023, en torno a 4,80%. El alza renovada del petróleo por las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsa los rendimientos en un contexto donde la inflación elevada mantiene a los operadores atentos a nuevas subas de tasa de interés, y el discurso restrictivo del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole reforzó esas apuestas. El endeudamiento agrega presión: el stock de deuda estadounidense superó los USD 40 billones y la deuda como proporción del producto se ubica en o por encima de 100% en todo el G7 con excepción de Alemania. La oferta corporativa constituye un segundo vector de presión. Cinco de los mayores hyperscalers —Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle— emitieron USD 220.000 millones de deuda en lo que va del año para financiar inversiones en centros de datos y modelos, más del doble del total del ejercicio anterior según datos de LSEG, contribuyendo a elevar la emisión corporativa global a un récord de USD 4,9 billones en 2026, un alza de 14% frente al mismo punto del año previo. La transmisión hacia la economía real ya es observable: la tasa hipotecaria estadounidense a 30 años subió a un máximo de un año cercano a 6,7%, y en el Reino Unido la factura de intereses de casi 4% del producto duplica aproximadamente el promedio de la década prepandemia y excede el presupuesto de defensa, según su organismo fiscal. En materia de herramientas de política, el Tesoro estadounidense anunció recientemente recompras de bonos orientadas a limitar el alza de los costos de financiamiento —con efecto estabilizador inicial que luego se diluyó en el tramo largo—, mientras los bancos centrales conservan capacidad de compra en escenarios de estrés, incluido el Instrumento de Protección de la Transmisión del Banco Central Europeo, condicionado al cumplimiento de las reglas presupuestarias de la Unión Europea. Bessent sostiene que las preocupaciones por la deuda y los rendimientos subestiman la fortaleza de la economía estadounidense. Fuente: Reuters vía Google snippet — análisis editorial Sudameris