Los inversores esperan de Jackson Hole precisiones sobre el plan antiinflacionario de Warsh

El simposio anual de Jackson Hole, organizado por el Banco de la Reserva Federal de Kansas City, concentra la atención del mercado en torno a cómo los responsables de política monetaria planean navegar un escenario en el que el alza de los rendimientos de los Treasuries podría asumir parte del trabajo de endurecimiento. Pocos inversores esperan que Warsh honre la tradición de anticipar expectativas de política en su discurso debut del viernes: el funcionario abandonó la forward guidance a la que el mercado estaba acostumbrado, bajo el argumento de que operadores y administradores de portafolio deben escrutar las señales de mercado. Esa postura ha generado incertidumbre y, según los entrevistados, sembró dudas sobre su credibilidad en materia inflacionaria al insinuar en la reunión de política del mes pasado que el alza de los rendimientos, por vía del endurecimiento de las condiciones monetarias, podría reducir la presión sobre la Fed para subir tasas aun con precios muy por encima de la meta de 2%. "Esta falta de dirección puede resultar frustrante", señaló Robert Gill, gestor de portafolio de Fairbank Investment Management en Toronto, quien atribuyó a esa estrategia parte del alza de los rendimientos de largo plazo. Los inversores demandan un compromiso más firme con la meta de 2% medida por la variación anual del índice de precios del gasto de consumo personal, y una explicación de la reacción prevista si la inflación persiste por encima del objetivo. El cuadro se complicó con el giro intervencionista del Departamento del Tesoro tras la liquidación de bonos de largo plazo registrada este mes —alimentada en parte por temores sobre el volumen de deuda soberana y un aumento esperado de emisión— que llevó los rendimientos a máximos de casi dos décadas. En una decisión sorpresiva, el Tesoro duplicó las recompras de bonos de largo plazo, operación que Bessent presentó como apoyo a la liquidez pero que el mercado leyó como intento de contener rendimientos; el alivio fue breve. El mercado descuenta una probabilidad creciente de suba de tasas: los futuros de tasa estadounidenses asignan 40% de probabilidad a un alza el mes próximo, frente a 33% una semana antes, según FedWatch de CME, pese a nóminas en retroceso y desaceleración de precios que no sugieren riesgo inmediato de sobrecalentamiento. George Catrambone, de DWS en Nueva York, comparte la lectura de Warsh y sostiene que el mercado de bonos ya endureció sustancialmente las condiciones financieras. Desde la asunción de Warsh en mayo, el rendimiento del bono de referencia a 10 años avanzó 8 puntos básicos y el de 30 años, 10 puntos básicos. Bessent ha señalado que el Tesoro compite crecientemente con un elevado volumen de emisión corporativa a rendimientos más altos, incluida la destinada a infraestructura de inteligencia artificial. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris