Los operadores de crudo redoblan la apuesta a un acuerdo con Irán mientras las probabilidades se deterioran

El Brent retrocedió desde un máximo cercano a USD 100 por barril el 23 de julio hasta el entorno de USD 80, luego de que funcionarios estadounidenses, iraníes y del Golfo señalaran avances hacia un nuevo arreglo que restablecería al menos parcialmente el tránsito por el Estrecho de Ormuz. La vía canalizaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado (GNL) mundial antes del conflicto iniciado el 28 de febrero. El esquema en discusión giraría en torno a un acuerdo entre Irán y Omán para establecer corredores de navegación seguros, lo que otorgaría a Teherán cierta influencia sobre el tráfico marítimo —un punto históricamente rechazado por Washington y sus aliados regionales. Las exportaciones de crudo vía Ormuz en julio se ubicaron en torno a un quinto de su nivel previo a la guerra. El columnista de energía de Reuters, Ron Bousso, advierte que el respaldo fundamental de esta apuesta es más frágil que en junio. Tras el cese del fuego del 17 de junio salieron del Golfo unos 70 millones de barriles de crudo y productos refinados en un mes, según datos de Kpler, de los cerca de 150 millones que estaban almacenados en buques; hoy quedan apenas unos 80 millones de barriles en inventario dentro del Golfo, lo que limita el potencial de un nuevo excedente inmediato. La curva de futuros lo confirma: el contrato próximo de Brent para entrega en octubre cotiza con una prima de USD 1,50 por barril sobre el de noviembre, señal de estrechez física, en contraste con el contango observado días después del acuerdo de junio. El deterioro es más agudo en destilados medios: los márgenes de refinación del diésel alcanzaron un máximo histórico de USD 75 por barril el 31 de julio y, aunque retrocedieron a cerca de USD 63, siguen más de 50% por encima de los niveles de mediados de junio, tras la prohibición de exportaciones impuesta por Rusia en julio. A ello se suma un segundo cuello de botella: el bloqueo declarado por los hutíes sobre las exportaciones saudíes por el Mar Rojo, ruta que había permitido a Riad sostener más de 4 millones de barriles diarios, cerca del 60% de sus flujos previos a la guerra. Fuente: Reuters (columna de opinión) — análisis editorial Sudameris