Los operadores de renta fija pagan millones en opciones para cubrirse de rendimientos aún más altos

Los operadores de renta fija están destinando millones de dólares a proteger sus carteras de pérdidas adicionales en Treasuries, en un contexto donde las preocupaciones por el déficit presupuestario y la inflación empujan los rendimientos hacia máximos de varios años. La actividad se concentró en los últimos días en opciones sobre Treasuries que se benefician de un alza continuada de los rendimientos. Entre las operaciones destacadas figura una posición de USD 6,5 millones registrada el lunes en la Bloomberg Terminal que apunta a que el rendimiento del bono a 30 años alcance hasta 5,7% para fines de noviembre. El rendimiento del bono largo se ubicaba en torno a 5,25% el martes, a menos de 10 puntos básicos del máximo de 19 años alcanzado el mes pasado. El posicionamiento defensivo evidencia la creciente inquietud sobre las condiciones fiscales estadounidenses y la trayectoria de la tasa de interés. El contexto de referencia para esta cobertura es un tramo largo que ya recorrió buena parte del camino: el rendimiento a 30 años tocó 5,34% a mediados de agosto, su mayor nivel desde 2007, mientras el referencial a 10 años ha estado testeando la zona de 4,80%. La posición mencionada implica aproximadamente 35 puntos básicos adicionales de alza respecto del pico de mediados de agosto. Un elemento adicional relevante para la gestión de carteras multiactivo es la correlación positiva entre acciones y bonos, que reduce el beneficio de diversificación que históricamente aportaban los Treasuries; ante ese cuadro, parte de los gestores está rotando hacia bonos de menor duración —con sensibilidad de precio más baja ante movimientos de rendimiento— mientras otros evalúan oro, commodities o títulos indexados a la inflación como coberturas alternativas. Las variables a monitorear en los próximos meses son los resultados de las licitaciones del Tesoro, que revelan demanda en tiempo real por deuda soberana estadounidense, y los datos de inflación. Fuente: Bloomberg— análisis editorial Sudameris