Los Treasuries de corto plazo se convierten en apuesta popular a que la Fed gane la batalla contra la inflación
Los inversores en el mercado de Treasuries estadounidense están desplazando su foco hacia bonos de gobierno de menor plazo, una apuesta a que la Reserva Federal terminará por imponerse en su lucha contra la inflación. El rendimiento a dos años trepó a un máximo de varios años en torno a 4,75% en los días posteriores a la primera suba de tasas de la Fed desde 2023, la etapa más reciente de una liquidación en los bonos subyacentes. Los futuros descuentan otros 80 puntos básicos de endurecimiento monetario en el próximo año, evidencia de que el compromiso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, de emplearse a fondo en la batalla contra la inflación está ganando credibilidad entre los operadores. El rendimiento a dos años acumula un alza de aproximadamente 140 puntos básicos desde los mínimos de febrero, cuando los operadores se posicionaban para recortes en lugar de subas, y se ubica actualmente muy por encima del nuevo rango objetivo de fondos federales de 3,75% a 4%, adelantándose a la proyección de los propios autoridades monetarias de una suba adicional este año y una postura estable hasta 2027. Los argumentos a favor del tramo corto combinan nivel de rendimiento y menor volatilidad relativa. Kevin Flanagan, jefe de estrategia de inversión de WisdomTree, señaló que al observar cualquier tramo de la curva actual en busca de un potencial exceso en rendimientos, el tramo corto es el que aparece. Trevor Slaven, responsable de soluciones de portafolio multiactivo de Barings, indicó que el tramo corto es donde puede construirse el argumento más coherente en términos de valor real, y describió el descuento de tres subas adicionales como un escenario de baja probabilidad. En sentido distinto, George Bory, estratega jefe de inversiones de renta fija de Allspring Global Investments, afirmó que el mensaje de la firma a sus clientes es que se trata de un buen momento para agregar duración en el tramo intermedio de la curva, y que incrementó tenencias de bonos tras el compromiso de Warsh en Jackson Hole de restaurar la estabilidad de precios. El Tesoro estadounidense licita esta semana USD 69.000 millones en notas a dos años y USD 70.000 millones a cinco años, pruebas de demanda para plazos cortos, y el mercado escuchará al presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, y a la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack. Fuente: Bloomberg — análisis editorial Sudameris