Mercados globales bajo presión ante el plazo de Trump a Irán y la escalada arancelaria con China

Los mercados financieros globales operaron en terreno negativo el 7 de abril de 2026, presionados por la convergencia de dos frentes de riesgo: el plazo impuesto por el presidente Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz y la escalada arancelaria con China, que acumula gravámenes de hasta 245% sobre determinadas importaciones chinas. Los activos de riesgo cedieron terreno en Asia y Europa, con el petróleo sosteniéndose por encima de USD 110 por barril ante la incertidumbre sobre el flujo de crudo a través del Estrecho de Ormuz, arteria estratégica por la que transita aproximadamente 21 millones de barriles diarios. UBS rebajó su objetivo para el S&P 500 en 2026 citando los riesgos derivados del conflicto en Medio Oriente y el impacto de los aranceles sobre el crecimiento global. La guerra comercial con China agudizó el nerviosismo inversor tras el fracaso de las negociaciones de roll-back arancelario, con Beijing señalando que Washington violó un acuerdo sobre reducción mutua de gravámenes y restricciones a exportaciones de minerales críticos. El PMI manufacturero chino se contrajo durante la mayor parte de 2025 a raíz de los aranceles iniciales del 20%, y los agentes del mercado evalúan el impacto sobre cadenas de suministro, inflación importada y márgenes corporativos en Estados Unidos. El índice VIX permaneció elevado, reflejando la elevada incertidumbre sistémica que caracteriza el entorno de mercados en el segundo trimestre de 2026.