Musk mantiene viva la especulación sobre una fusión entre Tesla y SpaceX y cita una creciente superposición
El director ejecutivo de Tesla, Elon Musk, dejó abierta la puerta a una fusión de la fabricante de vehículos eléctricos con SpaceX —su otra firma valuada en más de un billón de dólares— durante la conferencia de resultados del 22 de julio, negándose a descartar la posibilidad y citando una creciente superposición entre ambas compañías. "Como pueden ver por las muchas colaboraciones en tantos frentes con SpaceX, hay cada vez más superposición", afirmó Musk, aunque agregó que "no podemos hablar de combinar empresas en una llamada de resultados; tiene que hacerse con el proceso apropiado". La especulación se ha intensificado tras la oferta pública inicial récord de SpaceX por USD 75.000 millones. Ambas firmas ya desarrollan conjuntamente Terafab, una instalación de fabricación de semiconductores diseñada para producir chips de IA, mientras que Tesla suministra baterías y tecnologías de manufactura para algunos proyectos de SpaceX. Los analistas se muestran divididos respecto de la probabilidad y los obstáculos de una eventual combinación. Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management, estimó las probabilidades de una fusión en 90%, mientras que JPMorgan señaló que "la integración operativa entre ambas entidades ya es profunda", citando talento de ingeniería compartido, infraestructura de IA y el liderazgo de Musk como factores que facilitarían una eventual combinación. No obstante, JPMorgan advirtió sobre el "cuello de botella práctico" de obtener aprobaciones regulatorias para ambas compañías, particularmente en China, donde las preocupaciones de seguridad nacional respecto de los vínculos de SpaceX con el gobierno estadounidense podrían generar dificultades. Los analistas también destacan que Musk controla una participación de voto mucho mayor en SpaceX (más del 80%) que en Tesla (cerca del 20%), lo que complica las consideraciones de gobernanza para los accionistas públicos de la automotriz. Fuente: Reuters — análisis editorial Sudameris