Producción de Iraq colapsa un 80% al llenarse los depósitos y quedar bloqueadas las exportaciones por el Estrecho de Ormuz

La producción de crudo de los principales campos del sur de Iraq se ha desplomado aproximadamente un 80%, hasta unos 800,000 b/d, frente a los 4.3 millones b/d previos al inicio del conflicto, según tres funcionarios iraquíes del sector energético citados por Reuters. La Basrah Oil Company envió instrucciones formales a BP para reducir la producción del campo Rumaila a 350,000 b/d desde los 450,000 b/d previos, y a Eni para recortar el campo Zubair en 70,000 b/d desde los 330,000 b/d actuales. Los depósitos de almacenamiento han alcanzado niveles críticos ante la imposibilidad de exportar crudo a través del Estrecho de Ormuz, y las autoridades advierten que podrían anunciarse recortes adicionales si la situación no se resuelve. En febrero, Iraq exportaba 3.334 millones b/d desde sus terminales del sur, según documentación del ministerio del petróleo. Iraq ya declaró fuerza mayor sobre todos los campos operados por compañías extranjeras a mediados de marzo, suspendiendo obligaciones contractuales con los operadores internacionales. El impacto fiscal es crítico: el petróleo representa más del 90% de los ingresos del Estado iraquí. En paralelo, Bagdad trabaja en la rehabilitación del oleoducto Kirkuk-Ceyhan hacia Turquía —con capacidad de entre 200,000 y 250,000 b/d— como vía alternativa de exportación, aunque aún requiere inspecciones finales. La suspensión de exportaciones del segundo mayor productor de la OPEP agrava la contracción global de oferta derivada del cierre efectivo del Estrecho de Ormuz, que normalmente canaliza el 20% del comercio mundial de crudo y GNL.