Reuters Open Interest: la guerra Estados Unidos-Irán deriva en un desgaste energético prolongado
A seis meses de su inicio, el conflicto entre Estados Unidos e Irán se consolida como un estancamiento que podría extenderse hasta bien entrado 2027, con los mercados energéticos como rehenes, inflación elevada y ninguna de las partes dispuesta —o capaz— de retroceder, según el análisis del columnista de energía de Reuters, Ron Bousso. Iniciada el 28 de febrero como una operación conjunta estadounidense-israelí orientada a neutralizar la capacidad militar iraní, la guerra derivó en una disputa más acotada por el control del Estrecho de Ormuz. Los bloqueos cruzados redujeron drásticamente el tráfico, y aunque los precios no registraron el salto anticipado —gracias a inventarios globales amplios, menores importaciones chinas y mayor producción fuera del Golfo—, el Brent se mantiene en torno a USD 90 por barril, aproximadamente 25% por encima del nivel previo al conflicto, con los amortiguadores de mercado ya prácticamente agotados. Las exportaciones petroleras iraníes cayeron cerca de 85% respecto de los niveles previos, hasta 250.000 barriles diarios (b/d) en agosto. El análisis identifica que el cuello de botella real del sistema energético global no es la oferta de crudo sino la capacidad de refinación: alrededor de una quinta parte de la capacidad de Medio Oriente está fuera de servicio por daños de guerra o disrupciones de exportación, la actividad refinadora china opera muy por debajo del año previo y el procesamiento ruso permanece restringido por ataques con drones ucranianos, lo que en conjunto redujo el procesamiento global en agosto en unos 4 millones de b/d (5%) frente a un año atrás, según Energy Aspects. Los precios de la gasolina en Estados Unidos subieron cerca de 30% en doce meses y el diésel más de 50%, dimensión políticamente sensible a semanas de las elecciones de medio término de noviembre. La columna contrasta las afirmaciones oficiales —el secretario de Energía Chris Wright señaló el viernes que el promedio de siete días de salida de crudo por Ormuz superó los 8 millones de b/d— con los datos de seguimiento satelital de Kpler, que sitúan las exportaciones por el estrecho en apenas 2,2 millones de b/d en lo que va de agosto y las exportaciones regionales totales, incluidos los puertos saudíes y emiratíes que evitan Ormuz, en torno a 9 millones de b/d, frente a 11 millones en julio y unos 17 millones en 2025. Sobre la ampliación de sanciones anunciada el lunes por el secretario del Tesoro Scott Bessent —descrita por el funcionario como un "Día D económico"—, el autor sostiene que las amenazas de sanciones secundarias pierden peso ante la declarada intención de Washington de no perturbar seriamente la economía global, lo que reduce la probabilidad de penalidades severas sobre China, principal comprador del crudo iraní. Fuente: Reuters (columna de opinión) — análisis editorial Sudameris