Reuters Open Interest: la intervención en el yen advierte sobre una tormenta perfecta en divisas y bonos

El columnista Jamie McGeever plantea que la intervención cambiaria conjunta entre Estados Unidos y Japón de la semana pasada reactiva un riesgo largamente desestimado: la liquidación de tenencias de Treasuries por parte de los grandes acreedores externos. Aunque históricamente la atención se concentró en China, sus tenencias se han reducido en la última década, mientras Japón es hoy el mayor acreedor internacional de Estados Unidos con USD 1,14 billones en deuda del Tesoro. El escenario actual combina debilidad extrema del yen, tensión en los bonos del gobierno japonés (JGB) y en tramos de la curva de Treasuries, y cuestionamientos de credibilidad tanto en la Reserva Federal como en el Banco de Japón. La lectura del columnista es que el secretario del Tesoro Scott Bessent pudo haber temido un contagio de la volatilidad de los JGB al mercado estadounidense de USD 29 billones en un momento en que los rendimientos de mayor plazo ya alcanzaban máximos de varias décadas. En el frente estadounidense, la aparente ambivalencia del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, respecto de la meta de inflación de 2% en su conferencia de prensa posterior a la decisión de mantener la tasa de interés sin cambios generó un salto pronunciado del "term premium", y los rendimientos de los Treasuries de plazo ultralargo alcanzaron su nivel más alto desde 2007. En Japón, los rendimientos de los JGB de largo plazo marcaron máximos históricos, mientras los tramos de dos y diez años alcanzaron sus niveles más elevados en tres décadas, reflejando dudas sobre el ritmo de normalización del BOJ —con una tasa nominal de política de 1,0%, profundamente negativa en términos reales y la más baja del mundo desarrollado— y sobre los planes de gasto récord de la primera ministra Sanae Takaichi. El yen tocó un mínimo de 40 años cerca de 164 por dólar y, en términos de tipo de cambio efectivo real, nunca estuvo más bajo. McGeever recuerda que el Ministerio de Finanzas japonés ha ejecutado varias rondas de compra de yenes desde 2022 por más de USD 300.000 millones, financiadas en parte con depósitos en dólares, facilidades de recompra y swaps, pero también en parte con venta de bonos estadounidenses, y señala que un rendimiento de 5% en el Treasury a 10 años constituiría un techo que la administración no querría ver superado a pocos meses de las elecciones de medio término. Fuente: Reuters (columna de opinión) — análisis editorial Sudameris