Selloff global de bonos mantiene el rendimiento del Tesoro estadounidense a 10 años cerca de 5% por petróleo y temor a suba de tasas
La venta global de bonos llevó el rendimiento del Tesoro estadounidense a diez años a las cercanías del umbral de 5% el viernes, con la tasa tocando 4,97% en las primeras horas de la sesión asiática, su nivel más alto desde fines de 2023. Los rendimientos a diez años de las economías del G7 subieron en promedio casi 19 puntos básicos en la semana, la peor liquidación semanal desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, con costos de endeudamiento en máximos de varias décadas desde Tokio y Sídney hasta Nueva York y Londres. El detonante fue el crudo: el Brent alcanzó un máximo de cuatro meses de USD 109,97 por barril, encaminado a un alza semanal de aproximadamente 13% ante el incremento de ataques en rutas de navegación clave. El alza del BCE del jueves y su advertencia sobre presiones de precios persistentes, junto con el avance del índice de precios al productor estadounidense de agosto, alimentaron las apuestas por un alza inminente de la Fed. Los operadores descontaban una probabilidad de 72% de suba de tasas en la reunión de la semana entrante, frente a 49% una semana antes, según la herramienta FedWatch de CME —medición previa a la publicación del IPC de agosto—. Mansoor Mohi-uddin, estratega jefe macro de Bank of Singapore, describió la combinación de petróleo más alto, mayores temores inflacionarios, dureza de los bancos centrales y preocupaciones fiscales como el factor detrás del alza global de rendimientos, y anticipó que un dato de IPC fuerte llevaría al bono a diez años a quebrar 5,00%. Prashant Newnaha, estratega senior de tasas de TD Securities, sostuvo que rendimientos superiores a 5% son inevitables mientras el petróleo se sostenga sobre USD 100, y calificó el dato de inflación de agosto como la publicación de mayor importancia del año para la Fed y los mercados. Un quiebre sostenido por encima de 5% es considerado por algunos analistas una línea crítica que volvería a los bonos más competitivos frente a las acciones, con potencial de drenar flujos desde los mercados de renta variable. Fuente: Reuters vía sindicación The Globe and Mail — análisis editorial Sudameris