Trump mantiene fuerzas militares en la región y advierte sobre escalada mayor si fracasa el proceso de paz con Irán

El presidente Donald Trump declaró el 8 de abril que las fuerzas militares de EE.UU. permanecerán desplegadas en el entorno de Irán hasta que se alcance y cumpla íntegramente un «acuerdo real», advirtiendo de una escalada bélica de gran magnitud si el proceso de paz fracasa. El cese al fuego de dos semanas fue acordado el martes, con apenas dos horas de margen antes del ultimátum de Trump para iniciar una acción militar. Sin embargo, la estabilidad del acuerdo enfrenta tensiones inmediatas: Irán señaló que cualquier negociación de paz sería «irrazonable» mientras Israel continúe atacando El Líbano, en tanto que Israel dejó en claro que no está cubierto por los términos del acuerdo bilateral EE.UU.-Irán. Al menos 250 personas murieron en los ataques israelíes más intensos sobre El Líbano registrados hasta la fecha. Para los mercados de energía y activos de riesgo, el escenario es de alta ambigüedad: el cese al fuego reduce formalmente la probabilidad de una confrontación directa EE.UU.-Irán en el corto plazo, pero la permanencia de tropas estadounidenses en la región, la continuidad de los ataques israelíes y el cierre efectivo del estrecho de Ormuz mantienen intacta la prima de riesgo geopolítico. Irán, tercer mayor productor de la OPEP con capacidad exportadora de aproximadamente 1,5 millones de barriles diarios (b/d), controla el acceso a Ormuz, cuyo cierre afecta directamente el suministro global de crudo y gas natural licuado (GNL). Cualquier deterioro del proceso de paz implicaría una reversión inmediata de las ganancias recientes en renta variable y una reaceleración del crudo hacia máximos recientes.