Wall Street Advierte que el Aplanamiento de la Curva de Bonos Japonesa Fue Excesivo

Las principales instituciones financieras globales han comenzado a revertir sus posiciones sobre la estructura de tasas en Japón. Citigroup y Deutsche Bank liquidaron operaciones que apostaban a un alza más rápida en los rendimientos de corto plazo respecto a los de largo plazo (curve steepener en el tramo corto), uniéndose a Société Générale en la señal de que el balance de riesgos ahora favorece un nuevo empinamiento de la curva. El catalizador fue la victoria electoral de la Primera Ministra Sanae Takaichi —conocida por su postura pro-estímulo— quien nominó dos nuevos miembros del Consejo de Política del Banco de Japón (BoJ) con perfil expansivo, y habría expresado preocupación ante el Gobernador Ueda sobre futuros incrementos de tasas. El rendimiento del bono soberano japonés a 10 años operó en torno al 2,16% el 26 de febrero, apoyado por declaraciones del miembro más hawkish del BoJ, Hajime Takata, quien reiteró la necesidad de nuevas alzas de tasas. El yen se depreció frente al dólar tras las nominaciones dovish. La tensión entre las señales mixtas de política monetaria —una postura institucional aún orientada a la normalización gradual y presiones políticas hacia la cautela— mantiene la volatilidad en el mercado de JGBs (Japanese Government Bonds), con implicaciones directas para el costo del financiamiento global dado el rol de Japón como principal acreedor internacional.