Entre el petróleo y el récord: La semana que redefinió el escenario global

Si alguien todavía dudaba de que el Estrecho de Ormuz es el punto más caro del planeta por metro cuadrado de agua salada, esta semana terminó de resolver el debate. El FMI llegó a las reuniones de primavera en Washington con tres escenarios de crecimiento global: malo, peor y catastrófico. También tuvo la honestidad intelectual de admitir, a minutos de publicarlos, que el más optimista ya lucía desactualizado. Trump anunció un bloqueo naval al Estrecho mientras prometía que los precios de la nafta bajarían pronto; el S&P 500 cerró en máximo histórico de 7.041 puntos como si la geopolítica fuera meramente decorativa; y China creció 5% en el primer trimestre pero vio sus exportaciones de marzo desplomarse al 2,5%. Paraguay, ajeno a los titulares bélicos, presentó una semana de datos sólidos: tipo de cambio estable en G. 6.379, déficit fiscal contenido en 0,8% del PIB y exportaciones forestales que demuestran, discretamente, que agregar valor sí tiene sentido.

Paraguay

El consumidor paraguayo: Optimista respecto al futuro, cauteloso con el presente

El Índice de Confianza del Consumidor se ubicó en 51,32 puntos en marzo de 2026, por encima de la zona neutral y con mejora mensual, aunque aún por debajo del nivel de un año atrás. El Índice de Expectativas Económicas trepó a 64,21 puntos (+1,96 mensual), mientras el Índice de Situación Económica apenas alcanzó 38,42. El optimismo sobre el futuro supera cómodamente a la percepción del presente.

La caída en la predisposición a comprar bienes durables, tanto mensual como interanual, es la señal más relevante del reporte. El consumidor paraguayo confía en que mañana será mejor que hoy, pero prefiere esperar a que mañana llegue antes de comprometerse con un gasto mayor.

Actividad económica en febrero: Servicios y comercio sostienen, manufactura retrocede

El Estimador de Cifras de Negocios del BCP registró una expansión interanual del 4,8% en febrero, con un acumulado de 2,6% en los primeros dos meses del año. Servicios y comercio lideraron el crecimiento, siendo transporte, hotelería, combustibles y maquinaria agropecuaria entre los más destacados, mientras la manufactura registró caídas en carnes, químicos y productos metálicos.

El resultado no sorprende en un contexto de guaraní fuerte: la manufactura exportadora pierde competitividad cambiaria mientras los insumos importados se abaratan. El promedio móvil de doce meses del IMAEP en 5,5% confirma una economía que opera por encima de su potencial, con una inflación de 1,9% que sugiere que la oferta está respondiendo con eficiencia.

Exportaciones forestales: Cuando menos volumen vale más

El sector forestal exportó 39.768 toneladas por USD 22,16 millones en el primer trimestre de 2026, con una caída del 3% en volumen pero un aumento del 9% en valor respecto al año anterior. La divergencia no es anomalía estadística sino señal de transformación: menos toneladas que salen, con mayor procesamiento y precio unitario.

El dato más destacado es la madera contrachapada siendo segundo producto más exportado, con USD 3,29 millones al cierre de marzo, el nivel más alto del período analizado con destinos de alto valor como Reino Unido, Estados Unidos e Italia. La tendencia hacia mayor industrialización es clara y, si se mantiene, en algunos años Paraguay podría estar vendiendo madera como los nórdicos: procesada, certificada y cara.

Paraguay y Singapur: El mercado de carbono como nueva frontera de inversión

El Gobierno avanzó en un acuerdo bilateral con Singapur bajo el Artículo 6 del Acuerdo de París, con foco en créditos de carbono y proyecciones de inversión que podrían superar los USD 1.000 millones. Ya existen más de 21 proyectos registrados con potencial de transacción con la ciudad-estado, y el mercado de carbono paraguayo generó cerca de USD 20 millones en los últimos dos años. Un punto de partida modesto pero real.

La relevancia estratégica es clara: Singapur actúa como hub financiero del mercado de carbono asiático, y Paraguay ofrece cobertura forestal y costos de conservación competitivos bajo estándares Verra/VCS y Gold Standard. La agenda complementaria de apertura de mercados para proteínas paraguayas añade profundidad a un acuerdo que, si los números se materializan, incorporaría al país a un mercado con bastante más recorrido que la soja a USD 368 la tonelada.

Déficit fiscal en 0,8% del PIB: Las binacionales fallan, los tributos recuperan

El déficit fiscal acumulado al primer trimestre se ubicó en 0,8% del PIB (USD 494,9 millones), con un déficit anualizado del 2,0% ambos mejoraron 0,5 puntos porcentuales respecto al año anterior, pese a un gasto público que creció 7%. El elemento de tensión es la caída de ingresos no tributarios (-15,2% acumulado), explicada por menores recursos de las binacionales: el mayor consumo interno de energía y la apreciación del guaraní comprimieron los royalties de Itaipú y Yacyretá en moneda local.

Los ingresos tributarios, en cambio, mostraron recuperación en marzo (+11,7% interanual), dejando el acumulado trimestral en +3,2%. Un déficit del 2% del PIB en una economía creciendo al 5,5% promedio es resultado manejable; la pregunta para el resto del año es si las binacionales recuperan terreno  o si el guaraní sigue siendo demasiado fuerte para su propio bien fiscal.

Estados Unidos

El S&P 500 en máximo histórico: Wall Street le gana la carrera a la guerra

Al cierre de esta edición, el S&P estaba en 7.130,2 puntos, nuevo máximo histórico. El índice había caído hasta 9% desde el 28 de febrero, deteniéndose justo antes del umbral técnico de corrección del 10%, aunque el Nasdaq y el Dow Jones sí lo alcanzaron durante la liquidación.

La recuperación respondió a esperanzas de desescalada diplomática y a ganancias corporativas más sólidas de lo previsto: utilidades proyectadas del S&P 500 de USD 605,1 mil millones para el primer trimestre, por encima de los USD 598,7 mil millones estimados al inicio del período. Los ejecutivos de los grandes bancos señalaron resiliencia del consumidor y un pipeline de deals e IPOs robusto. Suficiente para que Wall Street decidiera que la geopolítica es, por ahora, un problema de otros..

Trump, el petróleo y las elecciones de medio término: La aritmética incómoda

El domingo 12 de abril, Trump admitió en Fox News que el precio de la gasolina podría mantenerse elevado hasta las elecciones de noviembre, una concesión política que sus asesores llevaban semanas evitando. El precio promedio de la gasolina regular superó los USD 4 por galón durante la mayor parte de abril, frente a los USD 3 de febrero, con un impacto directo en el bolsillo del votante que ningún spin comunicacional amortigua.

El anuncio paralelo del bloqueo naval al Estrecho de Ormuz complicó el escenario diplomático, aunque CENTCOM aclaró que se limitaría a embarcaciones con destino u origen en puertos iraníes. El portavoz del parlamento iraní no tardó en publicar en X los precios de la gasolina en Washington con la advertencia de que USD 4-5 por galón pronto serían nostálgicos. Una respuesta que, en términos de impacto comunicacional, fue notablemente eficiente.

El superciclo de dommodities: Cómo posicionarse cuando el mundo se reordena

El conflicto con Irán aceleró dramáticamente un superciclo de commodities que ya estaba en marcha: el petróleo registró en marzo su mayor ganancia mensual de la historia (+64%), mientras el oro cayó 12%, su peor mes desde 2008, debido a que entró al shock sobrecomprado y fue liquidado para cubrir margin calls. La divergencia entre activos dentro del mismo complejo es característica de los shocks geopolíticos y distingue a quienes entienden la rotación de quienes simplemente compran «commodities» como categoría.

Reuters identifica tres factores clave para el posicionamiento: la convexidad positiva de los precios (el upside supera estructuralmente al downside porque la demanda física es difícil de contraer); el efecto inventarios (la vulnerabilidad del Estrecho de Ormuz incentiva acumulación estratégica, creando una prima estructural en el complejo); y la distinción entre el commodity físico y las acciones de productoras, donde las shale estadounidenses generan flujos masivos a USD 100 pero cargan riesgos corporativos que el barril en sí no tiene. vez más frecuentes.

Mundo

El FMI en Washington: Tres escenarios, ninguno tranquilizador

El FMI presentó sus perspectivas con tres escenarios según la evolución del conflicto, eligiendo el más benévolo como proyección oficial: conflicto corto, petróleo promediando USD 82 en 2026 y crecimiento global en 3,1%. El problema es que el Brent cotizaba cerca de USD 96 al momento de la publicación, y el economista jefe Gourinchas reconoció ante la prensa que el escenario adverso, petróleo en USD 100, crecimiento cayendo a 2,5%, era «cada vez más probable.»

El escenario severo, con petróleo en USD 110-125 y crecimiento global en 2,0%, implicaría una «near-miss para la recesión global», nivel registrado solo cuatro veces desde 1980. Para los bancos centrales, el dilema es el de siempre pero con deuda pública significativamente mayor que en episodios anteriores: controlar inflación y sostener actividad vuelven a ser objetivos incompatibles en un shock de oferta energético prolongado.

China: 5% en el Q1, pero el motor exportador pierde revoluciones

China reportó un crecimiento del 5,0% interanual en el primer trimestre, límite superior de su rango objetivo y por encima de las expectativas de 4,8%, pero la desaceleración de marzo fue abrupta: exportaciones al 2,5% (vs. expectativas de 8,3%) y superávit comercial de apenas USD 51 mil millones frente a estimaciones de USD 108 mil millones. Las importaciones crecieron 27,8%, el mayor incremento desde noviembre de 2021 presionadas por costos energéticos y acumulación estratégica de inventarios.

La vulnerabilidad estructural es clara: China depende del Estrecho de Ormuz para el 49% de sus importaciones de energía, y ha tenido que reestructurar su mix de proveedores hacia Brasil, Rusia y Norte de África, con importaciones totales de crudo aún un 10% por debajo del año anterior. Beijing tiene espacio para incrementar el estímulo fiscal si las exportaciones continúan deteriorándose, aunque con una deuda pública superior al triple del PIB, el margen no es ilimitado.

Conflicto en el Medio Oriente: Narrativa cronológica: la semana del alto al fuego que nadie del todo creyó

Lunes 13 de Abril — Las negociaciones colapsan, el petróleo supera los USD 100

El lunes comenzó con la confirmación del fracaso de las conversaciones de fin de semana en Islamabad y el anuncio de Washington de imponer un bloqueo naval a los puertos iraníes. Los mercados reaccionaron con inmediatez: el Brent subió 4,4% hasta USD 99,36 y el WTI avanzó 2,6% hasta USD 99,08, con picos intradiarios que superaron los USD 8 y USD 9 por barril respectivamente. En el mercado spot, el crudo físico de entrega inmediata en Europa llegó a cotizar cerca de los USD 150 por barril. Un registro histórico que ilustra la diferencia entre los mercados de futuros, moderados por la volatilidad declarativa de Trump, y la realidad física de un estrecho con tráfico reducido a menos de un tercio de su nivel normal.

Las bolsas europeas abrieron a la baja: el STOXX 600 cedió 0,2%, el DAX alemán 0,3% y el IBEX español 1,0%. LVMH reportó un impacto significativo del conflicto en sus ventas en el Golfo. La OPEP recortó su proyección de demanda mundial de petróleo para el segundo trimestre en 500.000 barriles diarios. Irán amenazó con represalias contra los puertos de sus vecinos del Golfo si sus propios puertos eran bloqueados. Una escalada retórica que terminó siendo, por el momento, solo retórica.

Martes 14 de Abril — El Bloqueo Entra en Vigor, Pero las Puertas Diplomáticas Quedan Entornadas

El martes, Trump señaló que las conversaciones con Irán podrían reanudarse en los próximos dos días en Pakistán, mientras el bloqueo naval estadounidense entraba formalmente en vigor. CENTCOM reportó que ningún buque logró pasar en las primeras 24 horas y que seis naves mercantes dieron marcha atrás, aunque los datos de tráfico marítimo mostraron al menos ocho embarcaciones cruzando el estrecho, sugiriendo que el bloqueo era más permeable en la práctica que en los comunicados oficiales. El petróleo retrocedió levemente por debajo de los USD 100 ante las señales de que el canal diplomático seguía abierto.

El FMI publicó simultáneamente sus perspectivas de crecimiento recortadas, China calificó el bloqueo de «peligroso e irresponsable» y el Secretario del Tesoro Scott Bessent criticó a Beijing por acumular petróleo durante el conflicto. Los aliados de la OTAN, Reino Unido y Francia al frente, confirmaron que no participarían del bloqueo, aunque se ofrecieron a colaborar en la seguridad del estrecho una vez alcanzado un acuerdo. El vicepresidente Vance reconoció en Georgia que Trump quería un «gran acuerdo» con Irán, pero que «no se resuelve ese problema de la noche a la mañana». Una formulación que, traducida del lenguaje diplomático, significa que nadie tiene un plan concreto todavía.

Miércoles 15 de Abril — Irán Propone Abrir el Lado Omaní del Estrecho, el S&P Marca Récord

El miércoles trajo la primera señal concreta de flexibilidad iraní: Teherán propuso permitir el tránsito libre de embarcaciones por el lado omaní del Estrecho de Hormuz, la porción del corredor que no corresponde a aguas territoriales iraníes, como gesto de buena voluntad, condicionado a que Washington mostrara «flexibilidad similar». La propuesta fue calificada por fuentes de la industria naviera como un gesto más que una solución inmediata: cientos de buques y 20.000 marineros seguían atrapados dentro del Golfo, y la propuesta no aclaraba si Irán limpiaría eventuales minas en el área ni si los buques vinculados a Israel tendrían paso libre.

Simultáneamente, el S&P 500 cerró en 7.022,95, nuevo máximo histórico, impulsado por la combinación de señales diplomáticas y ganancias corporativas sólidas. El Brent se mantuvo prácticamente plano en USD 94,93, reflejando un mercado que ya no descuenta un cierre total del estrecho pero que mantiene una prima por incertidumbre residual. Trump amenazó además con destituir a Jerome Powell de su asiento en la Junta de Gobernadores de la Fed si el presidente del banco central no abandonaba también ese cargo al vencer su mandato el 15 de mayo. Una amenaza que los analistas tomaron como señal de presión sobre la independencia monetaria en un momento particularmente inconveniente.

Jueves 16 de Abril — Ceasefire Israel-Líbano, y Petróleo que No Baja

El jueves, Trump anunció un alto al fuego de diez días entre Israel y Líbano. El primer acuerdo de alto nivel entre ambos países desde 1993, según el Departamento de Estado y señaló que las próximas conversaciones con Irán podrían ocurrir ese mismo fin de semana. Los mercados respondieron con entusiasmo: el S&P 500 extendió su racha hasta 7.041,28 puntos, el Nasdaq completó 12 sesiones consecutivas al alza y el MSCI World tocó un récord intradiario. Un análisis publicado ese día por Reuters describió el nuevo equilibrio regional como una «nueva normalidad tensa» con el Estrecho de Hormuz convertido en un arma cuya utilización ya no puede considerarse tabú, independientemente de lo que diga el acuerdo final.

El petróleo, paradójicamente, también subió: WTI +3,7% hasta USD 94,69 y Brent +4,7% hasta USD 99,39. La disociación entre equities al alza y crudo también al alza sintetizó perfectamente la ambigüedad de la semana: los mercados financieros descontaban la resolución, los mercados de energía continuaban valuando la restricción física. El análisis de Reuters sobre el «nuevo normal del Golfo» fue más sombrío que los titulares bursátiles: Iran había demostrado que podía cerrar el estrecho con esfuerzo militar limitado, y esa capacidad, probada y documentada, no desaparece con ningún acuerdo de paz. Los vecinos del Golfo, encabezados por Arabia Saudita y los Emiratos, difícilmente aceptarán una arquitectura de seguridad regional en la que ese riesgo permanezca latente.

Viernes 17 de Abril — El canciller Iraní anuncia la reapertura del Estrecho y nuevo récord histórico del S&P500

El viernes, el canciller iraní Abbas Araqchi publicó en X que el Estrecho de Hormuz estaba abierto para todos los buques comerciales durante el período del alto al fuego de diez días acordado con Líbano, con la condición de que el tránsito se realizara por las rutas establecidas por la Organización de Puertos y Navegación de Irán. El anuncio produjo una caída inmediata del petróleo de aproximadamente 9%, consolidando la mayor corrección del crudo en semanas. Trump declaró que esperaba un acuerdo con Irán «pronto», aunque reconoció que los tiempos eran inciertos.

La reapertura parcial es un alivio real pero no una solución estructural. Las pérdidas acumuladas de suministro de crudo y condensados del Medio Oriente durante el conflicto alcanzaron los 496 millones de barriles según Kpler, la infraestructura regional sufrió daños extensos y los analistas advierten que los precios del petróleo permanecerán elevados durante semanas incluso después de la reapertura completa del estrecho, por los cuellos de botella logísticos y la incertidumbre residual. El FMI cerró la semana recordando que al menos una docena de países buscarán nuevos programas de préstamo para afrontar el impacto energético y que cada día que pasa sin resolución acerca al mundo al escenario adverso. La guerra no terminó esta semana. Pero, por primera vez desde el 28 de febrero, el estrecho volvió a dejar pasar barcos  y  Wall Street no esperó ni un minuto para tomar nota.

El S&P 500 cerró el viernes en 7.130,2 puntos, marcando un nuevo máximo histórico y superando el récord registrado apenas dos días antes. El índice completó así una recuperación total desde los mínimos del conflicto cuando llegó a caer un 9% tras el inicio de las hostilidades el 28 de febrero. El movimiento refleja lo que los mercados de renta variable hacen mejor que cualquier analista: descontar el futuro antes de que ocurra. Con el Estrecho reabierto parcialmente, las negociaciones en curso y las ganancias corporativas superando expectativas, el mercado decidió que el peor escenario ya quedó atrás. Una conclusión que puede ser prematura, pero que por ahora tiene el peso de 7.130 puntos detrás.

En perspectiva

La semana del 17 de abril dejó una imagen clara: el mundo opera simultáneamente en dos velocidades. Por un lado, los mercados financieros, con el S&P 500 en máximo histórico y el Nasdaq en su mejor racha desde 2009, descuentan con optimismo la resolución del conflicto y la resiliencia corporativa. Por otro, la economía real acusa el impacto de un estrecho bloqueado durante casi siete semanas: el FMI recortando proyecciones, China con exportaciones a la mitad de lo esperado, el crudo oscilando entre USD 91 y USD 100, y más de una docena de países en fila para nuevos programas del Fondo. El anuncio del canciller iraní Araqchi el viernes acerca de la apertura del Estrecho, al menos durante el alto al fuego fue el primer dato concreto de alivio desde el 28 de febrero, y los mercados de petróleo lo celebraron con una caída del 9%. Paraguay, en este contexto, presentó la semana con la sobriedad de quien mira la tormenta desde tierra firme: déficit fiscal contenido, actividad económica en expansión, tipo de cambio estable y una agenda de diversificación exportadora (carbono, madera industrializada, proteínas) que apunta, discretamente, a reducir la dependencia de los mismos commodities que el conflicto global puso bajo presión. La guerra no terminó. Pero, por primera vez en semanas, los barcos volvieron a pasar.