Entre treguas frágiles y récords bursátiles: La semana en que los mercados aprendieron a convivir con la guerra

La semana cerró con dos guiones simultáneos y contradictorios. Por un lado, el conflicto en el Estrecho de Ormuz alcanzó su punto más tenso desde el alto al fuego de abril, con ataques cruzados, un puerto emiratí en llamas y el Brent saltando casi 6% hasta tocar USD 114. Por el otro, en cuestión de 72 horas el mismo Brent se desplomaba 8% ante la perspectiva de un memorándum de paz entre Washington y Teherán, mientras Tokio y Seúl pulverizaban récords históricos: el Nikkei superó los 63.000 y el KOSPI rompió los 7.000, con Samsung ingresando al exclusivo club del trillón de dólares. En el medio, la inflación estadounidense amenaza con acercarse al 4%, el yen volvió a requerir intervención cambiaria, la OPEP perdió a los Emiratos Árabes Unidos y Paraguay confirmó que su inflación local se mueve al ritmo del petróleo internacional. Si los mercados parecían esquizofrénicos, es porque lo estaban: nunca antes una guerra había convivido con tanta euforia accionaria, ni un alto al fuego inminente había generado tanta volatilidad.

Paraguay

Combustibles, el villano (casi) único del IPC: La inflación acumula 2,2% en el primer cuatrimestre

La inflación mensual de abril se ubicó en 0,8% y la interanual en 2,3%, con un acumulado de 2,2% en los primeros cuatro meses, según el Banco Central del Paraguay (BCP). Lo notable no es la magnitud, sino la concentración: los combustibles explicaron por sí solos la totalidad de la inflación mensual, con incidencia de 0,8 puntos porcentuales tras un alza de 14,2% en el mes y 23,2% acumulado anual. La factura del Estrecho de Ormuz llegó al surtidor de Asunción.

El BCP destacó que la apreciación del guaraní actuó como amortiguador parcial: excluyendo combustibles, los bienes importados —especialmente durables— registraron caídas de entre 1,2% y 2%. La carne vacuna, sin embargo, acumula un alza interanual de 8,9% por menor faena y mayor demanda estacional. Gustavo Cohener, gerente de Estadísticas Macroeconómicas del BCP, atribuyó la fortaleza del guaraní al grado de inversión, la reducción del riesgo país, el ingreso de divisas por la campaña sojera y un efecto base frente al primer trimestre de 2025. El mercado proyecta una variación cercana al 0,5% para mayo. Una inflación bajo control, siempre y cuando el petróleo coopere.

Carne bovina: Cuando el principal producto de exportación decide tomarse un descanso

Las exportaciones paraguayas de carne bovina cayeron 24,87% en volumen y 12,21% en valor en el primer cuatrimestre, totalizando 87.899 toneladas y USD 578 millones, según Senacsa. Las menudencias bovinas profundizaron el retroceso (-37,78% en volumen, -30,15% en valor). En conjunto, los productos y subproductos de origen animal totalizaron 177.930 toneladas y USD 745 millones, una contracción de 20,20% y 8,46% respectivamente.

Chile mantiene su rol de principal destino con 34% de participación (USD 205,1 millones), seguido por Estados Unidos e Israel empatados en 14%, y Taiwán con 11%. La caída no responde a un derrumbe de demanda, sino a una combinación de menor faena local y mayor consumo doméstico estacional. El sector enfrenta así la paradoja de tener precios internacionales elevados pero menos kilos para vender, una ecuación que el comercio exterior lleva resolviendo desde tiempos inmemoriales sin demasiada elegancia.

La soja paraguaya muele como nunca: Máximo en seis años y biodiésel en el horizonte

La molienda de soja alcanzó 384.126 toneladas en marzo, su mayor registro mensual en más de seis años, según Cappro. El primer trimestre cerró con 765.677 toneladas procesadas (+9,3% interanual) y utilización de capacidad instalada en 66%, sobre un total nacional de 4,77 millones de toneladas anuales. El complejo sojero generó USD 1.443 millones en divisas en el trimestre (+40% interanual), representando el 45% de las exportaciones totales del país.

El dato más interesante está en el valor agregado: los productos industrializados aportaron USD 287 millones (+32%), con el aceite de soja como protagonista (+36%), impulsado por la demanda global de biodiésel. Cappro identifica una doble oportunidad estratégica: exportaciones con mayor valor agregado y fortalecimiento de la seguridad energética nacional vía sustitución de combustibles importados —propuesta especialmente relevante en una semana donde el ítem combustibles explicó toda la inflación mensual. La incorporación de la planta de Pioneros del Chaco y la reactivación de CAHPSA en Capiatá completan un ciclo de expansión industrial consolidado, aunque el gremio advierte que sostenerlo requiere «previsibilidad para la inversión». Traducción: menos sorpresas regulatorias, por favor.

CDA en 9,95%: Cuando la TPM baja pero los bancos no leyeron el memo

El sistema financiero cerró abril con tasas promedio ponderadas en CDA en 9,95%, por encima del mes anterior y del mismo período de 2025. La paradoja es evidente: el BCP redujo en dos ocasiones la tasa de política monetaria hasta 5,5%, pero la transmisión hacia el ahorro avanza con la velocidad de un trámite ministerial. La tasa pasiva promedio del sistema se ubicó en 6,85%, con depósitos a plazo en 5,46% y depósitos a la vista en 1,62%, evidenciando la brecha que los bancos están dispuestos a pagar por fondos de mayor estabilidad.

El fenómeno responde a la necesidad de fondeo en un contexto de expansión crediticia sostenida y liquidez más acotada. Mientras la competencia entre bancos por depósitos persista, la transmisión del relajamiento monetario al ahorrista seguirá siendo más teórica que práctica. Los manuales de política monetaria suelen omitir el capítulo donde los bancos comerciales hacen lo que mejor entienden para su balance.

Cerdo paraguayo: La otra cara de la moneda cárnica

Mientras la carne bovina retrocede, las exportaciones porcinas crecieron 34,26% en volumen y 46,53% en valor en el primer cuatrimestre, totalizando 5.684 toneladas y USD 17,51 millones, según Senacsa. Taiwán absorbe el 87% de los envíos, seguido por Brasil con 10%. La habilitación reciente de los frigoríficos Upisa y Pirayú para exportar a Argentina —que en 2025 importó cerca de 52.000 toneladas por aproximadamente USD 160 millones— abre una ventana comercial considerable.

Lo curioso es que este dinamismo externo coincide con caídas en los precios locales: la carne de cerdo acumula una reducción de 6,2% en lo que va del año, con la pierna como corte más afectado (-7,8%). La mayor producción nacional encuentra salida al exterior sin presionar precios domésticos, una historia económica relativamente virtuosa, especialmente comparada con la inflación bovina. Si Adam Smith viviera, probablemente dedicaría un capítulo a las divergencias zoológicas del IPC paraguayo.

Estados Unidos

Bonos en modo Schrödinger: Traders se cubren simultáneamente para subas y bajas de tasas

La división interna en el FOMC alcanzó niveles que no se observaban desde 1992, con la última reunión registrando el mayor número de disensos en más de tres décadas. La consecuencia se hizo sentir en el mercado de bonos del Tesoro: los traders comenzaron a posicionarse simultáneamente para escenarios opuestos —recortes y subas de tasas—, una estrategia que refleja menos convicción que confusión sistémica. La curva de rendimientos se mueve en función de qué miembro del comité haya hablado más recientemente, lo cual no es exactamente el manual de operaciones que prefieren los gestores de renta fija.

La inminente confirmación de Kevin Warsh como nuevo presidente de la Fed este mes introduce una variable política adicional, mientras la inflación se aleja del objetivo del 2% y la guerra de Irán tensiona simultáneamente precios energéticos y expectativas. La Fed, durante décadas reconocida por su forward guidance, parece haber decidido practicar la guidance retrospectiva.

Inflación: Olviden el 3%, el nuevo umbral psicológico es 4%

El índice PCE alcanzó 3,5% interanual en marzo, su mayor nivel en casi tres años, con un salto mensual de 0,7 puntos porcentuales. El núcleo PCE se ubicó en 3,2%, pero el modelo Inflation Nowcasting de la Cleveland Fed proyecta el PCE núcleo en 3,7%, el PCE general en 5,4% y el CPI general en un escalofriante 6,1%. El economista de UBS Alan Detmeister estima que el CPI de mayo llegará a 4,3%, casi dos puntos porcentuales por encima del 2,4% de febrero pre-guerra.

El combustible del fenómeno tiene nombre y geografía: la gasolina en surtidor promedia USD 4,45 por galón (+50% desde el inicio del conflicto), mientras el jet fuel sube más del 90% y el fuel oil más del 70%. Bob Elliott, CEO de Unlimited, sintetizó la nueva realidad con elegancia: «el 3% es el nuevo 2%». Para Warsh, que asume con la propuesta —ahora particularmente incómoda— de reemplazar el PCE por una medida tipo trimmed mean (media truncada), el cuadro es delicado: convencer al comité de mirar métricas más benignas mientras las tradicionales señalan código rojo no es exactamente el debut deseado. Si Powell aprendió algo de su mandato, fue a evitar la palabra «transitorio». Esperemos que el manual se transmita correctamente al sucesor.

Mundo

Yen: Intervención, advertencia o ambas cosas

El yen registró un salto repentino el lunes desde 157,2 hasta apenas debajo de 156 por dólar antes de retroceder, en lo que el mercado interpretó como una intervención calibrada de las autoridades japonesas. La operación se sumó a la del jueves anterior, cuando fuentes indicaron a Reuters que el Ministerio de Finanzas habría destinado USD 35.000 millones para sostener un rally de 3%. La ministra Satsuki Katayama declinó comentarios, lo que en la diplomacia cambiaria suele equivaler a confirmación.

JPMorgan mantiene su proyección bajista con dólar/yen en 164 para fin de año, argumentando que las intervenciones rara vez revierten tendencias fundamentales en monedas de libre flotación. Las posiciones netas cortas en yen alcanzaron máximos de casi dos años, y el BoJ mantuvo tasas sin cambios la semana pasada. Masahiko Loo, de State Street, lo resumió con precisión clínica: «la intención parece ser mantener al mercado alerta más que desplegar máxima potencia de fuego». Estrategia razonable, hasta que deja de serlo.

Bolsas europeas: Cuando la geografía importa más que la valuación

El STOXX 600 cerró el lunes con una baja de 1% hasta 605,51 puntos, su mayor caída diaria en aproximadamente un mes. Los bancos de la eurozona perdieron 2,7% —su mayor caída en más de seis semanas—, mientras los fabricantes de automóviles cedieron 2,1% tras el anuncio de Trump sobre aranceles del 25% a vehículos europeos (desde el 15% previamente acordado). Los traders ahora descuentan plenamente al menos tres subas de 25 puntos básicos del BCE este año, según LSEG.

La asimetría entre Wall Street y Europa se vuelve estructural: las bolsas europeas permanecen más de 4% por debajo de niveles previos a la guerra, mientras los índices estadounidenses se posicionan en máximos históricos impulsados por la IA. La explicación es geoeconómica antes que financiera: la dependencia energética europea convierte cada subida del Brent en una factura macroeconómica directa, mientras Estados Unidos —ahora el mayor productor mundial— transforma la misma escalada en oportunidad exportadora. Una vulnerabilidad que ningún PMI puede ocultar.

OPEP: el cartel que Trump rompió, y que probablemente lo extrañe

La columna de Reuters Open Interest plantea una tesis incómoda para Washington: las incursiones militares estadounidenses en Venezuela e Irán han debilitado a la OPEP más allá de lo que cualquier analista hubiese pronosticado. La participación del cartel en la producción global cayó del pico de 50% en los setenta a aproximadamente 26% en marzo. Los Emiratos Árabes Unidos —cuarto mayor productor— abandonaron el bloque tras 60 años, desafiando directamente a Arabia Saudita. Trump celebró la salida como «great», argumentando que ayudará a presionar precios a la baja.

Pero una OPEP debilitada no es necesariamente buena noticia. El cartel funcionó durante décadas como amortiguador del mercado mediante su capacidad ociosa —recordemos abril de 2020, cuando Trump personalmente solicitó al príncipe heredero saudí recortar producción para salvar a los productores de shale. Sin esa función estabilizadora, el mercado petrolero enfrenta mayor volatilidad estructural, ciclos boom-bust más frecuentes y precios más volátiles en surtidor. La industria estadounidense opera bajo lógica de mercado y no posee capacidad ociosa equivalente. La paradoja es elegante: Trump consiguió debilitar al adversario que durante años acusó de mantener precios «artificialmente altos», pero al hacerlo eliminó al mismo agente que históricamente moderaba precios cuando la geopolítica los disparaba. Los mercados, como las personas, suelen valorar lo que pierden recién cuando ya no está disponible.

KOSPI rompe los 7.000: Cuando la IA convierte a Samsung en el segundo asiático del trillón

El índice surcoreano superó por primera vez los 7.000 puntos el miércoles, cerrando con un alza de 6,45% en 7.384,56 tras tocar un máximo histórico que activó brevemente el mecanismo de «sidecar». Samsung Electronics y SK Hynix saltaron 14,4% y 10,6% respectivamente, llevando a Samsung a convertirse en la segunda compañía asiática —después de TSMC— en superar el trillón de dólares de capitalización. En conjunto, ambas representan el 44% del valor total del KOSPI.

El contexto es asombroso: el KOSPI acumula un alza de 75% en el año, tras un 76% en 2025 —su mejor desempeño anual desde 1999—. Los inversionistas extranjeros realizaron su mayor compra diaria histórica de acciones locales (USD 2.130 millones). Seo Sang-young, de Mirae Asset Securities, plantea un escenario binario que captura bien la incertidumbre: si la demanda de chips de IA persiste, el KOSPI podría alcanzar 10.000 a fin de año; si colapsa por temores de inflación y guerra, podría hundirse hasta 4.500. Cuando dos compañías representan casi la mitad del índice y dependen de un único tema, la diversificación se convierte en concepto teórico. Pero por ahora, la fiesta continúa.

Nikkei sobre 63.000: Japón se reincorpora a la euforia tras el feriado

El Nikkei 225 cerró el jueves con un alza de 5,58% en 62.833,84 puntos —su mayor jornada en más de un año—. Tras tres días de feriado por la Golden Week, el mercado japonés se reincorporó al rally global de semiconductores impulsado por AMD y al optimismo sobre un acuerdo de paz con Irán. Los mayores ganadores fueron proveedores tecnológicos: Ibiden subió 22,4%, Sumco 19,7% y Kioxia 19,2%.

Los JGB también se beneficiaron del alivio inflacionario: el rendimiento a 10 años cayó 2,5 puntos básicos hasta 2,475%. Las actas del BoJ de marzo revelaron que muchos miembros ven la necesidad de subir tasas si el shock energético se prolonga, declaración hawkish que el mercado decidió interpretar selectivamente. Las mineras y exportadoras retrocedieron en una reversión significativa frente a las ganancias del período bélico. Hiroyuki Ueno, de Sumitomo Mitsui Trust, sintetizó la situación de las automotrices: «el ambiente se ha vuelto severo, con competencia global intensificada». Una manera diplomática de decir que ya no van a poder exportar al amparo de un yen colapsado y un petróleo disparado.

Dólar: Trampilla a la vista si Irán cierra el conflicto

El índice DXY ha devuelto la totalidad de la subida del 3% que registró durante el primer mes de la guerra. La columna de Reuters identifica tres factores determinantes del próximo movimiento: la velocidad con la que la normalización petrolera reactivaría las expectativas de recortes de la Fed; la cumbre Trump-Xi pospuesta y su efecto sobre el yuan (que ya cotiza a su nivel más fuerte en más de tres años contra el dólar offshore); y la rotación de capitales hacia Wall Street. Las proyecciones de crecimiento de utilidades del S&P 500 para 2026 se han revisado hasta 23%, desde aproximadamente 15% al inicio de la guerra. Las equivalentes europeas del Stoxx subieron solo tres puntos porcentuales, dejando una brecha de 10 puntos a favor de Estados Unidos. La conclusión es matizada: existe una trampilla bajista para el dólar, pero la caída detrás de ella es menos profunda de lo que parece. El AI boom estadounidense actúa como red de seguridad estructural para el billete verde. Los economistas suelen subestimar el peso de los flujos accionarios en la determinación cambiaria. Esta vez, ese sesgo podría costarles caro

Conflicto Medio Oriente

Domingo 3 de mayo: El petróleo despierta a USD 114 con Ormuz en llamas

El conflicto en el Estrecho de Ormuz alcanzó su punto más tenso desde el alto al fuego de abril, con Irán intensificando ataques sobre los Emiratos Árabes Unidos y embarcaciones en el Golfo durante las 24 horas previas al lunes. El Brent saltó 5,8% para cerrar en USD 114,44 por barril, mientras el WTI subió 4,4% hasta USD 106,42, en la mayor escalada desde el cese al fuego declarado cuatro semanas antes. Las defensas aéreas emiratíes se activaron contra amenazas de misiles y drones provenientes de Irán, mientras los bomberos combatían un incendio en una zona industrial petrolera importante. El ejército estadounidense informó haber destruido seis pequeñas embarcaciones iraníes e interceptado misiles crucero y drones lanzados por Teherán.

Los Guardias Revolucionarios iraníes publicaron un mapa expandiendo el área marítima bajo su control para incluir los puertos emiratíes de Fujairah y Khorfakkan, así como la costa de Umm Al Quwain. Antes del estallido bélico del 28 de febrero, aproximadamente el 20% del suministro global de petróleo y gas natural licuado pasaba por el Estrecho. La consultora Eurasia Group advirtió que sin un acuerdo para reabrir Ormuz, el petróleo se mantendría sobre USD 100 y la gasolina estadounidense alcanzaría USD 5 por galón en junio. En California, los conductores ya pagaban USD 6. La OPEP+ anunció además un incremento de 188.000 barriles diarios para junio, su tercer aumento mensual consecutivo —una decisión que en cualquier otro contexto hubiese sido titular, pero que esta semana apenas mereció pie de página.

Lunes 4 de mayo: Project Freedom, el debut accidentado

La semana del Estrecho de Ormuz comenzó con la mayor escalada desde el alto al fuego de abril. Irán atacó simultáneamente embarcaciones en el Estrecho y un puerto petrolero emiratí, en respuesta directa al lanzamiento de «Project Freedom» —la operación militar estadounidense para escoltar buques fuera de Hormuz. El Brent subió 5,8% para cerrar en USD 114,44, mientras el WTI ganaba 4,4% hasta USD 106,42. La administración Trump movilizó destructores con misiles guiados, más de 100 aeronaves, plataformas no tripuladas y 15.000 efectivos. Solo dos buques estadounidenses cruzaron el Estrecho durante el día, dato que Irán negó. Las grandes navieras anunciaron que esperarían un cese formal de hostilidades antes de intentar la travesía.

Los daños fueron numerosos: HMM reportó incendio y explosión en uno de sus buques surcoreanos; ADNOC denunció que un tanquero vacío fue impactado por drones; misiles iraníes incendiaron el puerto petrolero de Fujairah —una de las pocas rutas alternativas fuera del Estrecho—, obligando a las autoridades emiratíes a implementar educación remota. La consultora Eurasia Group advirtió que sin un acuerdo, el petróleo se mantendría sobre USD 100 y la gasolina estadounidense alcanzaría USD 5 por galón en junio. En California, los conductores ya pagaban USD 6.

Martes 5 de mayo: Project Freedom en pausa, «great progress» en Truth Social

Trump anunció el martes la suspensión temporal de Project Freedom, citando el «gran progreso» hacia un acuerdo final con Irán. La medida llegó apenas 24 horas después del lanzamiento de la operación. La administración, que horas antes había enmarcado Project Freedom como cuestión de vida o muerte para los aproximadamente 23.000 marinos varados en 87 países distintos —el Secretario de Estado Marco Rubio había declarado que los marinos fueron «abandonados a su suerte» por el régimen iraní, con al menos 10 fallecidos—, decidió privilegiar la vía diplomática.

Los futuros bursátiles reaccionaron al alza ante la perspectiva de un acuerdo de paz que reabriera el Estrecho. La diplomacia, en este caso, demostró ser más eficiente que la fuerza naval: una sola publicación en Truth Social logró lo que toda la Quinta Flota no pudo en 24 horas. Que esa eficiencia se mantenga durante las próximas semanas es, naturalmente, otra cuestión.

Miércoles 6 de mayo: Petróleo en caída libre y un memorándum de 14 puntos

El Brent retrocedió cerca de 8% para cerrar en USD 101,27 por barril, mientras el WTI cayó alrededor del 7% hasta USD 95,08. El detonante: reportes de Axios indicando que la Casa Blanca creía estar cerca de un memorándum de entendimiento de una página y 14 puntos para terminar la guerra y establecer un marco para conversaciones nucleares. Dos funcionarios estadounidenses señalaron que era el momento de mayor cercanía entre Washington y Teherán desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.

El optimismo, sin embargo, vino acompañado de las advertencias habituales del mandatario: Trump expresó dudas y amenazó con reanudar bombardeos «a un nivel mucho mayor e intensidad» si Teherán rechazaba los términos. Warren Patterson, de ING, advirtió que aproximadamente 13 millones de barriles diarios de oferta interrumpida estaban siendo compensados por inventarios en rápido descenso, dejando al mercado más vulnerable con cada día que pasa. Nicolo Bocchin, de Azimut Group, agregó la nota cautelar: aún si el Estrecho reabre, la normalización tomará «semanas y semanas». El petróleo encontró su nivel, pero el mercado físico del crudo no se reconstruye con tweets.

Lectura final

Tres lecciones para los gestores de carteras. Primero, la correlación entre geopolítica y precios financieros se ha vuelto reflexiva: cada movimiento en Ormuz se traduce simultáneamente en commodities, divisas, bonos y equities, eliminando los espacios tradicionales de diversificación. Segundo, el AI boom funciona como amortiguador estructural global —desde Wall Street hasta Seúl, pasando por Tokio—, capaz de sostener valuaciones aún en escenarios donde la macroeconomía sugeriría cautela. Tercero, los marcos institucionales tradicionales —OPEP como estabilizador, Fed como ancla de expectativas, intervención cambiaria como herramienta efectiva— muestran fatiga simultánea. Para Paraguay, la implicancia es doble: una inflación cuyo techo depende casi enteramente del Petróleo, y un complejo sojero que podría capitalizar tanto la demanda de biodiésel como el reordenamiento global de cadenas agroindustriales. La semana próxima dirá si el memorándum de 14 puntos sobrevive al fin de semana. Por ahora, los mercados eligen creer.